VII Festival Vista contra la represión intelectual en Cuba

El programa incluye el acto de premiación por los concursos Reinaldo Arenas y Dulce María Loynaz 2017 a los escritores Juan Antonio Molinete (poesía), Jose Hugo Fernández y Armando de Armas (narrativa), quienes estarán presentes.”Contra la represión intelectual en Cuba” es el lema con que el Festival del Arte y la Literatura Independiente VISTA celebrará el próximo 9 de diciembre de 2017 su séptima edición de Miami, auspiciada por el Instituto La Rosa Blanca y la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba.El programa incluye presentaciones de libros, conferencias, paneles de debate y el acto de premiación durante el cual se entregarán las placas acreditativas a los ganadores de los concursos Reinaldo Arenas y Dulce María Loynaz 2017 a los escritores Julio Antonio Molinete (poesía), José Hugo Fernández y Armando de Armas (narrativa).

El acto será conducido por los periodistas Karen Caballero y Jorge Olivera Castillo.

Durante la jornada, que comenzará a las 3:00 p.m. en la sede del Miami Hispanic Cultural Arts Center (111 SW 5ta Ave, Miami Fl 33130), que preside el maestro Pedro Pablo Peña, los asistentes podrán participar en la conferencia Represores de cuello blanco: Eslabón clave del Estado totalitario, del historiador y ensayista Juan Antonio Blanco.

En esta edición intervendrán decenas de escritores, presentadores y activistas culturales, entre ellos Jorge Olivera Castillo, Alfredo Triff, Idabell Rosales, Juan Manuel Cao, Ileana Fuentes, Lilo Vilaplana, Gustavo Rodríguez (Garrincha), Aristides Pumariega, Alfredo Pong, Luis Felipe Rojas, Luis Leonel León, Karen Caballero, Julio Antonio Molinete, José Hugo Fernández, Gisela Lovio, Adrián Morales, Armando Añel, Armando de Armas, José Abreu Felippe, Denis Fortún, Rebeca Ulloa y Carlos Alberto Montaner.

El festival abrirá con la presentación de la Colección Fugas, fundada y dirigida por el escritor, editor y periodista Luis Leonel León. Este proyecto editorial, dedicado a los autores cubanos de la diáspora, tiene su base en Estados Unidos y está asociado al sello español Ediciones La Palma. Se presentarán los tres primeros títulos: Escapados del paraíso, novela de Armando de Armas, Póker de brujas y otros cuentos. Edición 50 años, relatos de Carlos Alberto Montaner, y El super. Edición 40 años, pieza teatral de Iván Acosta.

Adicionalmente se presentará Con una canción cubana en el corazón (Un-Gyve Press, Boston), el más reciente libro de Acosta, un coffee table book bilingue que contiene 80 relatos biográficos a través de los cuales se narran pasajes de la historia de la Cuba contemporánea y su exilio, dos LPs o CDs de música cubana y 280 carátulas de LPs de la llamada época dorada de la música cubana, provenientes de la colección personal de Acosta, un libro obligado para coleccionista. Será presentado por la ensayista Ileana Fuentes, directora del Museo Americano de la Diáspora Cubana, el profesor y músico Alfredo Triff y Luis Leonel León, quien ha estudiado la obra de Acosta y actualmente produce un largometraje documental sobre la vida de este dramaturgo y cineasta cubano exiliado en Nueva York desde 1961.

Sucesivas presentaciones incluyen el libro de relatos de Gisela Lovio Mundos paralelos, presentado por Armando Añel; el poemario Brújula quebrada, de Julio Antonio Molinete, –co-ganador del Premio de Poesía Dulce María Loynaz 2017–, presentado por Jorge Olivera; la novela El guardián en la batalla, de Armando de Armas –co-ganadora del Premio de Narrativa Reinaldo Arenas 2017–, presentada por el narrador José Abreu Felippe y el poeta Denis Fortún; y el libro de relatos Nanas para dormir a los bobos, de José Hugo Fernández –co-ganador del Premio de Narrativa Reinaldo Arenas 2017–, presentado por Luis Felipe Rojas.

Esta edición de VISTA cerrará con la presentación de la compilación La piedra en el camino, los nueve días en que murió Fidel Castro (Neo Club Ediciones, 2017), un libro con caricaturas, declaraciones, comentarios y artículos de Adrián Morales, Alfredo Pong, Amir Valle, Annelys Casanova, Antonio Ramos Zúñiga, Aristides Pumariega, Armando Añel, Armando de Armas, Augusto Juarrero, Barack Obama, Bárbara Travieso, Carlos Alberto Montaner, Carlos Curbelo, Carlos Eire, César Menéndez Pryce, Donald Trump, Exilda Arjona, Faisel Iglesias, Félix Luis Viera, Gustavo Rodríguez, Idabell Rosales, Ileana Ros-Lehtinen, Iván Acosta, Janisset Rivero, Joel Cano, Jorge Arronte, Jorge Ignacio Pérez, José Armando Rodríguez, José Hugo Fernández, Juan Abreu, Juan Antonio Blanco, Juan Manuel Cao, Julio Fowler, Leyser Ley Martínez, Lilo Vilaplana, Lincoln Díaz-Balart, Luis Leonel León, Manuel Gayol, Marcell Felipe, María Victoria Machado, Mario Díaz-Balart, Midiala Rosales, Mike Pence, Modesto Arocha, Nicolás Águila, Norge Sánchez, Omar Santana, Oswald Santos, Pablo Jesús Socorro, Rafael Marrero, Ramón Fernández-Larrea, Randy Espinet, Rebeca Ulloa y Yoaxis Marcheco.

Un panel presentado por Karen Caballero y moderado por Juan Manuel Cao, en el que participarán Adrián Morales, Rebeca Ulloa, Juan Antonio Blanco, Lilo Vilaplana, Gustavo Rodríguez (Garrincha), Aristides Pumariega y Alfredo Pong, profundizará en las circunstancias abordadas en el libro.

Desde el año 2014, el Festival Vista de Miami da a conocer el trabajo de escritores, editores y artistas, fundamentalmente independientes, en interacción con colegas de otras ciudades y países.

El festival aspira a ofrecer un espacio de continuidad e intercambio a individuos, editoriales y organizaciones cuya labor cultural constituya un aporte comunitario y merezca apoyo y reconocimiento.

En Cuba, a pesar de la represión intelectual vigente, el Festival Vista ha celebrado ya varias ediciones al margen de las instituciones estatales, en colaboración con el Club de Escritores Independientes de Cuba (CEIC) y otros grupos y creadores de la sociedad civil.

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El Cartel cubano llama dos veces en El marcapáginas

El viernes 1º de diciembre nos reunimos algunos amigos en el programa radial El marcapáginas de David Arranz, en Capital Radio.

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Durante la última hora del programa (de 10 a 11 pm), los contertulios estuvimos hablando sobre el cine cubano, con la intervención estelar de Luciano Castillo, director de la Cinemateca de Cuba, en conexión telefónica en directo desde La Habana.

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Para quienes querais escuchar el programa, aquí os dejamos el enlace al podcast

http://capitalradio.es/programas/el-marcapaginas/

ElMarcapáginas

 

Cartografía humana de una isla

Por Félix Sánchez

Era de esperarlo, pues en sus dos excelentes cuadernos de cuentos, Luna Poo y el paraíso (Premio Alejo Carpentier 2004) y Malasombra (Editorial José Martí, 2015), había asomado ya la marca inconfundible del novelista, marca que podría resumirse en un desbordamiento narrativo, un gusto no tanto por la brevedad, por lo estrictamente anecdótico, como por plantar a unos pocos personajes en situaciones dilatadas emocionalmente, donde atmósferas y escenarios se entretejían y crecían en significación, dejándonos el sabor de que solo habíamos recibido un lado muy pequeño de la historia.

En la mayoría de esos relatos anteriores, más que el fogonazo tradicional del cuento, la brevedad argumental, uno veía la intensa y morosa luz que el autor hacía mover con maestría, sin apuros, como si nunca le faltasen energías, como si engarzar palabras, situaciones, fuese algo muy fácil, algo así como “escribir y cantar”. Y todos sabemos que narrar nunca lo es.

Con esta, su primera novela, Oficio impropio, pensada y escrita evidentemente en largos meses de trabajo, publicada por la editorial Guantanamera (2017), ya circulando en la red, al alcance de los lectores dentro y fuera de la isla, Lázaro Zamora Jo (Punta Alegre, Ciego de Ávila, 1959) ha tenido ahora, por fin, todo el espacio del mundo para soltar cabos y lanzarse a fondo. Se ha sentido, evidentemente, como pez en el agua. No se ha contenido, y ha sabido hacerlo justificadamente. Más de cuatrocientas cuartillas, muchos planos, personajes, rupturas temporales, un auténtico mapa de los conflictos, las frustraciones y los sueños de dos o tres generaciones compartiendo un espacio que también ha sido sacudido por el tiempo. Ya no es ella, la ciudad escenario, La Habana exaltada por las postales y las nostalgias. Mucho menos la, en un momento, ciudad prometida, alcanzable con un largo recorrido hacia el oeste insular.

Es esa vida citadina, representación aguda del país, el hilo conductor de Oficio impropio,  aunque Lázaro nos plantea un conflicto gancho, personal: un hijo que busca su identidad, para que tras él nos vayamos apropiando, casi sin darnos cuenta, de la tragedia mayor, contextual, masiva, de seres apresados por unas crudas y precipitadas circunstancias. Los personajes de Oficio impropio no viven (el “vivir humano” es algo más), sino que sobreviven. Cada día esperan algo, un cambio favorable, pero no como un resultado predecible sino como algo que puede llegar por bondades del azar. Es un vivir de resistencia, casi como si todos compartieran sitio en una trinchera.

Son todos ellos personajes acorralados, no importa su estatus, que acuden a increíbles y extrañas reservas de optimismo para no fenecer. Unos actúan más que otros, se arriesgan más o menos, pero la novela, en su ir y venir en el tiempo y el espacio va reafirmando que ante todos hay unas paredes demasiado altas. Están ahí, y más que saltarlas parece que lo único posible es estrellar el hombro una y otra vez, incansablemente, tercamente, contra ellas.

Es admirable el espíritu de esos personajes frente a las circunstancias. Lázaro privilegia el espacio doméstico como lugar donde resiste la familia, donde esta sueña, hace planes imposibles. Y en ello sobresale ese ánimo del cubano por no plegarse, acudiendo a ilusiones, propósitos, estrategias que en otras latitudes podrían resultar absurdas.

Ese espíritu contribuye a que la novela nunca llegue a espacios muertos y a que no se requiera de grandes acontecimientos para hacer avanzar la narración. Hay en la novela pasajes y situaciones cuya perfección dramática los hace auténticos relatos pequeños dentro del gran relato total. De sus  bien trazados y justificados personajes, el de Sandra bien vale él solo una novela.

Los años tan difíciles de la isla, que se ubican entre los 90 del siglo pasado y la actualidad, no habían sido tratados hasta ahora por nuestra novelística con esa minuciosidad, como si se tratara de un mapa donde están todos los tipos humanos que una situación así saca a la luz. Resistencia y tensión épica se me antojan como los términos que pueden resumir el universo de Oficio impropio.

En toda situación social contemporánea están presentes los elementos políticos, ideológicos, económicos, las relaciones de clases y de poder. Pero Lázaro sortea esa regla, esa tentación que ha conducido al fracaso a muchas novelas, y no trata de hacer tesis, de ajustar cuentas, de convertir la novela en un pretexto para exponer las ideas del autor (como ocurre regularmente en muchas novelas de pretensiones sociológicas).

Hay ese algo especial del cubano en Oficio impropio, eso excepcional que Hemingway, tan acostumbrado a ver hombres en situaciones límites, encontró en el humilde pescador de su vigorosa novela El viejo y el mar. Los personajes de Oficio impropio no se dejan aplastar por las duras circunstancias, las enfrentan como si repitieran junto al viejo Santiago aquello de que “el hombre puede ser derrotado pero no vencido”.

La colección de una isla en fuga

Este es el comienzo de una mirada y un abrazo largamente esperados a los autores cubanos que realizan su obra fuera de la Isla, en las márgenes, en las fisuras, en ese estatus difícilmente definible que es escribir -diría el exiliado José Martí- sin patria pero sin amo y que indistintamente llamamos exilio o diáspora, según el contexto, el año de partida, el compromiso o la interpretación de la herida.

La colección se fundamenta en que sus autores, aunque residen fuera de Cuba, forman parte indispensable del patrimonio literario cubano.

Fugas se enfoca en escritores vivos, pero además se propone rescatar la producción de autores fallecidos fuera de la isla, cuyos textos constituyen aportes a la cultura de la nación, que existe más allá de las fronteras geográficas e ideológicas a las que, lastimosamente, ha sido sometida la producción literaria de la Isla desde hace casi seis décadas.

Apostamos por la perspectiva de Ediciones La Palma: un solo género, el texto literario.

Se trata de una colección bilingüe, español e inglés, pues hay autores cubanos que escriben directamente en inglés. Los títulos de Fugas se imprimirán en ambos idiomas.
Gracias le doy a Ignacio (Nacho) Rodríguez, coordinador de la colección, y a David Cabrera, director de Ediciones La Palma, por el apoyo y la complicidad con estas fugas escritas.

En nuestro proyecto editorial se incluyen a los nacidos en otros países en el seno de familias cubanas, como es el caso de los cubano-norteamericanos y los hispano-cubanos.
Cuba está hoy en muchas partes y desde la libertad que, no lejos del dolor, les otorga la diáspora, sus autores pelean cada día contra los demonios del olvido, las falsas palabras y el silencio.

Desde hace más de medio siglo Cuba es un país en fuga. Por ello, más que una colección, Fugas es una necesidad. Bienvenidos sean todos, autores y lectores. Fugas, que también pudo llamarse fugados, es la colección de una isla en fuga.
LLL

Luis Leonel León, Miami, 2017.
coleccionfugas@edicioneslapalma.com 

Lien conversa sobre la antología erótica “Alamar, te amo” en la librería La Fugitiva de Madrid

El viernes 6 de octubre Ediciones La Palma presentó su último libro: “Alamar, te amo”, una antología erótica escrita por mujeres cubanas nacidas en las décadas del 60, 70 y 80.

Tuvimos la dicha de contar con una de las mujeres antologadas, Lien Carrazana Lau, autora que aporta dos relatos a la antología: Autoestop, publicado en México dentro de su libro Faithless; y la diatriba transcultural del inédito Conflicto político entre una polla y un coño.

En compañía de buenos amigos y amigas, algunas muy jóvenes (ver foto más abajo), Lien y yo conversamos, interpelados por el público (particularmente por un morboso asistente), sobre la realización y los motivos de esta antología; así como Lien nos recordó algunas de las circunstancias de la creación literaria desde el exilio.

Desde Ediciones La Palma quisimos agradecer el apoyo a las muchas personas, cubanas y españolas, que nos han ayudado a botar este barco de Colección Cuba (ver la página de agradecimientos) y, sobre todo, recordar que el libro está dedicado a Pepe Fajardo, o a su memoria, veinte años después de conocerle con motivo de la presentación en el Instituto Cubano del Libro, de otra antología cubana: Toda esa gente solitaria, con 18 relatos sobre el VIH en la Isla.

Lien nos compartió que no acostumbra a escribir relatos eróticos como motivo de su escritura, si no que, en su condición de persona y de cubana, el erotismo es algo connatural a sí misma, que se mantiene después de una década viviendo fuera de Cuba, en Madrid, precisamente.

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Hice mención a lo estimulante del título, que proviene del relato que yo hubiera querido escribir pero que hizo mucho mejor María Matienzo. Dos páginas donde la oposición Alamar (respecto a su estética gris y monolítica) con amar es tan potente como poética, tanto en la realidad como en el relato, donde una pareja se salva y se hunde a la vez entre habitaciones clausuradas (la casa tomada) e invadida por los insectos (la casa invadida). Para postre, Lien nos contó que existe (o existió, no lo sabe a ciencia cierta) un concurso de relato erótico llamado, precisamente, Alamar. Y que también envió una vez un relato pero no ganó (aunque sí muchos otros, como puede leerse en su biografía (Previo David de la UNEAC, Nacional de Narrativa Francisco Mir, etc.).

También hubo tiempo para hablar del ilustrador del libro: Leonel López-Nussa, de quien tomamos (con permiso de su hija Krysia) 15 deliciosas imágenas, una de mis preferidas a continuación, sobre las que escribe (también en el libro) Rafael Acosta, que “…en varias obras, el personaje del pintor interactúa sexualmente con la mujer modelo del cuadro, la toca en sus partes o la besa, le muerde un pezón o le practica un cunninlingus, o le toca las nalgas o el pubis con la punta del pincel, en una curiosa forma de interpretar el deseo por la mujer, que puede ser también el deseo por el dibujo y la pintura. En varios cuadros, las mujeres disfrutan entre sí para el goce del espectador. Las nalgas son rotundas, los senos firmes, los penes son de diferentes tamaños, pudiendo ser enormes como en la mejor tradición helénica, y el onanismo de las modelos femeninas también aparece con frecuencia…”

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Al respecto de haber incluido dibujos eróticos hechos por un hombre tuve que justificarme diciendo que la mirada de López-Nussa, que es tan atrevida como comenta Rafael, se junta y encuentra con la de muchas de las escritoras… perdón, quise decir de las personajes de sus cuentos, que parecen observar con la misma delectación a otras mujeres.

Y para acabar, quisimos agradecer específicamente a Teresa Dovalpage su precioso prílogo (sí, escrito así), en el que incluyó una serie de respuestas que las autoras le enviaron (las que pudieron) sobre la escritura y el erotismo; así como a Jorge Carpio por el cuidado de la edición y la selección final de los cuentos.

 

Carteles cubanos a la memoria del mundo. UNESCO

El miércoles 12 de julio los carteles cubanos de cine conservados por la Cinemateca de Cuba pasaron a formar parte del Programa Memoria del Mundo de la UNESCO.

El pasado mes de junio, dicha institución postuló la colección al Registro Memoria del Mundo de la UNESCO y en la mañana del miércoles recibió el certificado que acredita la inscripción de manos de la presidenta del Comité Nacional del Programa de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), Nuria Gregori.

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Los especialistas encargados de la decisión coincidieron en señalar que se trata de una colección de alto valor patrimonial, y de una expresión gráfica que acompañó a la cinematografía cubana en todo su devenir, reseñó la agencia Prensa Latina.

Por su parte, Luciano Castillo, director de la Cinemateca, agradeció el reconocimiento y comentó que “esta variedad sobresale por el empleo al máximo de la tipografía y otros elementos”.

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Explicó que los carteles del ICAIC fueron concebidos como obras efímeras para la promoción de un filme, una muestra, o un evento, y algunos de ellos pudieron recolocarse como piezas artísticas cuando pasaron a formar parte del ambiente de diversos lugares.

Unas tres mil obras conforman la muestra, catalogada como parte imprescindible del patrimonio del ICAIC, porque han contribuido a la educación visual de generaciones de espectadores a partir de sus novedosas propuestas.

Estas obras se convirtieron en paradigma de las artes visuales en el país por su impacto gráfico, eficacia comunicativa y por la libertad en términos de creación e influyeron positivamente en la cultura visual de la Isla.

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Enlaces:

http://habanafilmfestival.com/carteles-cubanos-la-memoria-del-mundo/

http://www.granma.cu/cultura/2017-07-12/carteles-cubanos-de-cine-inscritos-en-el-programa-memoria-del-mundo-de-la-unesco-12-07-2017-22-07-56

http://www.uneac.org.cu/noticias/reconoce-la-unesco-coleccion-de-carteles-cubanos-de-cine

Cuba en sepia y el periodismo de costumbres

Cuba en sepia, hermana melliza de Cuba: memoria y desolvido, reseñada en Cubaliteraria por Marilyn Bobes

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Además de mostrar una prosa límpida y efectiva, el libro Cuba en sepia, de José Antonio Michelena publicado por Ediciones Bolonia, rescata para el lector cubano un tipo de periodismo inusual en la actual prensa cubana: el de costumbres.

Con este título Michelena se coloca en uno de los lugares cimeros de la crónica, género que como bien se sabe cuando está escrito como lo hace este autor bien podemos considerarlo literatura.

El autor realiza un recorrido desde el descubrimiento de la Isla por Cristóbal Colón hasta tiempos más recientes en un detallado trabajo de indagación que se alimenta de fuentes serias y la consulta bibliográfica más que del impresionismo.

Cuba en sepia está conformado por casi cincuenta breves historias que nos remiten a una heterogénea gama de temas y su amenidad y buena escritura obligan al lector a recorrer estas páginas con fluidez e identificación

Como bien reza en la nota de contracubierta este volumen “reactiva la memoria (o el conocimiento) en el reencuentro con personajes y celebridades del ámbito cubano e internacional, la evocación de tradiciones vernáculas de antaño y el relato de sucesos memorables.

Entre sus virtudes están no solo recoger acontecimientos históricos de vital importancia para la nación sino también aspectos de la cotidianeidad que caracterizan la cubanía como pueden ser el juego de dominó o las peleas de gallo.

En un excelente prólogo de Leonardo Padura se resalta lo que significa el periodismo de costumbre a la vez que se señala la ausencia de este en la actual prensa cubana por lo que resulta encomiable la labor de Michelena en este sentido.

Según Padura desde los albores mismos de la literatura cubana, la crónica y el artículo periodístico de costumbres han ocupado un lugar central.

Sin duda, afirma el prologuista, todo el siglo XIX cubano está signado por estas estampas de costumbres que, en muchísimas ocasiones, alcanzan un vuelo narrativo similar o superior a la novelística y el relato de ficción de esa época e intercambian con ellas sus lenguajes y hasta intenciones estéticas.

La calidad formal de estas crónicas de Michelena bien pudieran competir en calidad estética con la de los mejores prosistas de ficción del panorama cubano y este mérito es un añadido al interés conceptual que despierta cada uno de los temas que aborda.

Hay aquí verdaderas joyas del periodismo como “La feliz persistencia de los parques” o “Las peleas de gallo”, todas reafirmadas en una notable investigación que es el sustento de que se nutre el autor para obtener tan brillantes resultados.

Como bien dice Padura “el resultado perseguido por Michelena al enfrascarse en esta aventura parece cumplido”. Se trata de un libro de periodismo coherente, ameno, profundo, bien documentado y, sobre todo, empeñado en el rescate y revitalización de una memoria de lo que fuimos y gracias a la cual podemos entender lo que somos.

Libros como este hacen falta para corroborar la existencia de un periodismo de excelente calidad que no podemos siempre encontrar en nuestra prensa escrita.

Fue un acierto de Ediciones Bolonia recoger estos trabajos en una edición esmerada y que, seguramente, será y está siendo muy bien recibida por todo tipo de lector.

http://www.cubaliteraria.com/articuloc.php?idarticulo=20468&idcolumna=33

Marilyn Bobes, 06 de junio de 2017

Editado por Heidy Bolaños

Segundas partes… resultan buenas para el cartel cubano de cine

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Nelson Herrera Ysla, La Habana, mayo de 2017

Precedido de un cuidadoso trabajo editorial a cargo de Gilberto Padilla, en meses recientes salió a la luz el libro El cartel cubano llama dos veces, en la Colección Cuba de Ediciones La Palma, España, debido a la autoría de Sara Vega Miche, especialista de la Cinemateca de Cuba y que tiene a su cargo todo lo relacionado con la producción gráfica cubana y las exposiciones vinculadas al cine.

Una entusiasta colaboración entre esta institución cubana —específicamente de su Director, Luciano Castillo— e Ignacio Rodríguez, a cargo de dicha Colección Cuba, hizo posible el milagro de publicarse tan importante libro que, en poco más de 240 páginas pone a disposición de los lectores un valioso resumen de lo mejor de nuestra cartelística nacional vinculada específicamente al cine cubano la cual, desde los años 60 del siglo pasado encontró resonancias inmediatas en el espectador cubano y de otras latitudes debido a su eficacia y belleza concentradas en un formato estándar de tan solo 56 x 71 centímetros e impresos en la tradicional técnica serigráfica, conocida también como silkscreen.

Sara Vega hace un pormenorizado recuento escrito (fruto de sus investigaciones a lo largo de varias décadas) de los carteles producidos para películas cubanas desde principios del siglo xx hasta 1959, fecha ésta marcada por los cambios llevados a cabo en la política, la sociedad y la cultura cubanas debidos al triunfo de la Revolución. El texto, ilustrado con variedad de ejemplos desde el año 1960 hasta el 2011, pasa revista a problemas de producción de dichos carteles y su circulación en espacios públicos y privados, y en los que es posible disfrutar, además, de algunos de los insólitos bocetos preparados por los diseñadores cubanos tomando en cuenta las difíciles condiciones en que fueron concebidos e impresos.

En una segunda parte del libro, llamémosle así, se encuentra la Galería en la que se pueden ver hasta el final de libro, en diferentes tamaños, numerosos carteles realizados por los reconocidos diseñadores cubanos de aquella inicial etapa hasta los que han realizado los jóvenes diseñadores de hoy, considerados algo así como el relevo generacional necesario y esperado y que permiten llamar la atención por segunda vez en la historia.

Durante este recorrido visual donde predominan los intensos colores y los estilos personales de cada diseñador, se hizo hincapié en la obra de los más notables cartelistas tanto de la primera etapa como de la última, divididos en los dos momentos significativos: los años de 1960 hasta el 2000 y de ahí en adelante.

Una bien escogida calidad de impresión permite comprender mejor la diversidad autoral y estilística de todos esos años y seguir de cerca lo que en un momento histórico específico representó la imagen visual de Cuba hacia dentro y hacia fuera de la Isla. Para los interesados y para aquellos que por primera vez se acercan a ellos… “Estos carteles de cine cubano perdurarán como expresión de una manera de hacer específica en el contexto de la Isla, y la serigrafía será su sello distintivo en la cartelística mundial. El destino pudiera ser otro, desconocido hoy, aún por escribirse. Ojalá y siempre sea a favor de los carteles…

 

 

Ediciones La Palma presenta su obra en La Habana y Madrid

Durante esta semana, en las capitales cubana y española, se ha presentado dos de las más recientes obras publicadas por Ediciones La Palma.

El lunes 17 de abril se presentó en la Embajada de España en La Habana, Cuba, la obra del poeta y académico cubano Virgilio López Lemus, “Mural de poesía cubana”, una aproximación a la construcción identitaria desde la poética insular, desde sus orígenes hasta las vanguardias del siglo XX.

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También, este viernes 21 de abril, en el Instituto Europeo de Diseño de Madrid, se ha presentado el libro de la autora de la Cinemateca de Cuba, Sara Vega Miche, “El cartel cubano llama dos veces”, coeditado en diciembre de 2016 por Ediciones La Palma y la AECID, en un intento conjunto de preservar y difundir lo mejor del diseño de las producciones nacionales cubanas desde 1915 hasta 2015.

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Presentación en La Habana del libro “Cuba: Memoria y desolvido” de J.A. Michelena

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El autor, José Antonio Michelena

El lunes 17 de abril de 2017 será presentado, en la Embajada de España en La Habana, el libro el libro “Cuba: Memoria y desolvido”, del ensayista cubano José Antonio Michelena, segundo volumen de la Colección Cuba de ediciones La Palma, editado en España en 2015 con prólogo de Leonardo Padura.

La presentación estará a cargo de José Antonio Michelena, el autor, e Ignacio Rodríguez, editor de ediciones La Palma.

“Cuba: Memoria y desolvido”, es hermana gemela de “Cuba en sepia”, editado en Cuba en 2016, donde obtuvo el Premio de la Crítica en Literatura.

El libro está formado por breves crónicas sobre historias y costumbres cubanas que el autor se propone rescatar del olvido y traer al presente.

En el prólogo a la edición española dice Leonardo Padura: “El abanico de asuntos tocados por estas crónicas es amplio y, como se impone en estos casos, heterogéneo: desde los viajes de Cristóbal Colón a la Isla y su peculiar mirada sobre una realidad desconocida, el cronista se mueve por toda la historia cubana y lo mismo relata (o rerelata, para ser exactos) las tropelías de los piratas que la cacería de demonios que se produjo en Remedios, la historia del ferrocarril y el tranvía en la Isla, o también, desde cuadros típicamente costumbristas, la importancia de los parques en la vida pueblerina, la práctica de las retretas, los usos del pregón o la supervivencia del juego de dominó, hasta retratos de personajes tan diversos como Edith Piaf y Sarah Bernhardt (en su paso por La Habana), Fulgencio Batista (y su destino final) o Máximo Gómez (y la desconocida faceta de su sentido del humor). El resultado perseguido por Michelena al enfrascarse en esta aventura parece cumplido: lo que sigue a continuación es un libro de periodismo coherente, ameno, profundo, bien documentado y, sobre todo, empeñado en el rescate y revitalización de una memoria de lo que fuimos y gracias a la cual podemos entender (¿podemos?) lo que somos”.

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